“Ansiedad, Stress y baja estima en actores” Por el Lic. Bernardo Stamateas
En este artículo queremos exponer brevemente los tres tipos de conflictos más frecuentes a los que son proclives los actores y las actrices. Sabemos que cada trabajo tiene sus aspectos positivos y negativos, y en cada uno de ellos tiene cierta predisposición a enfermarse de determinada manera. El mundo de los actores no escapa a este fenómeno y es por eso mismo y a raíz de muchas preguntas que nos hicieron que nació este artículo:
1. Si estás, valés , si no, No existis:
Uno de los problemas que enfrentan los actores es que hoy tienen trabajo, pero luego de concluido su ciclo quedan sin trabajo. Esto lleva a muchos de ellos a unir su estima con tener trabajo y su baja estima con dejar de tenerlo.
Hoy sabemos que este fenómeno no es solamente de los actores sino de casi cualquier ámbito laboral.
Visibilidad es en nuestra cultura sinónimo de valor: si sos visto, vales, si estas en la televisión existís. Esta ecuación mental se ha culturalizado y esto hace que mucha gente trate de participar en la televisión como medio para recuperar una estima perdida. No solamente lo vemos en algunos actores, sino por ejemplo en los participantes de programas de T.V., muchos de ellos han dicho; “He venido aquí para vivir la mejor experiencia de mi vida” o “la gran experiencia de mi vida”.Es lo mismo como quien accede a un talk show, muchos de ellos quieren expresar su conflicto en público, visiblemente será como una terapia mágica que provocará un desahogo y le dará cierta estima.
¿Qué pasa cuando una persona hace de su vocación la televisión o el teatro? Inmediatamente su estima queda vinculada a ser mirado, a ser visto y su baja estima a dejar de ser mirado, por eso muchos de ellos fusionan el personaje con la persona sin saber donde empieza uno y donde termina el otro, simbiotizándolos y no sabiendo delimitar con claridad los límites. Otros necesitan casi adictivamente una cámara de televisión para recuperar la estima, ser mirada, ser validada, ser reconocida, otros sufren variaciones cíclicas donde cuando trabajan se sienten bien útiles valiosos y cuando dejan de trabajar ya no.
Los Actores que han logrado elaborar y separar su estima de su ámbito laboral, gozan de una mejor salud mental y poseen herramientas internas sólidas para enfrentar las múltiples crisis de tener o no tener trabajo.
1. “y mañana…¿Quién sabe?:
La ansiedad es una sensación de incertidumbre al futuro, es una sensación de malestar, es sentir que algo malo va a pasar. La ansiedad no se puede precisar con claridad pero se siente, se experimenta. “algo malo va a pasar”, “¿hasta cuando me durará este trabajo…?”. Así entonces, el actor, cuando tiene trabajo, siente su seguridad (¡como todo mortal!) pero ya su mente vuela al futuro: ¿Qué haré cuando se termine este ciclo…?,¿De dónde me llamaran…?
Este tipo de pensamientos ha llevado a muchos a desarrollar trastornos de ansiedad. Los trastornos de ansiedad son unas de las enfermedades de nuestro siglo cuyos abanico puede estar marcados por ataques de pánico, fobias, trastornos obsesivos, etc.
La ansiedad hace que uno viva en el futuro y desarrolle el pensamiento catastrófico, es decir siempre imaginar y pensar lo peor frente a cualquier situación, frases como: “seguramente será difícil”, “algo malo me va a suceder”,etc.
Agreguemos a esto que mucha dificultad en administrar el dinero es la expresión de conflictos emocionales. Uno maneja su dinero, como maneja sus afectos: el avaro es avaro de afectos, el despilfarrador, es un desbordado de emociones.
Por otro lado los trastornos de ansiedad son muy frecuentes, dado que el actor (y los periodistas en gral.) hoy tienen trabajo, mañana no; saben que su ciclos son temporales, no sabe cuanto va a durar este éxito que hoy pueden vivir con 30 o 40 puntos de rating, pero el próximo año tal vez nadie lo contrate, ningún productor lo llame, por eso muchos de ellos sufren ansiedad generalizada.
1. Estar quemado o Stress por creatividad:
Cuando una persona va a un trabajo, entra en un horario y sale en otro establecido. Su trabajo es rutina, lo llaman “stress por aburrimiento”, la persona sabe que después de tal horario terminará su trabajo y podrá dedicarse a otras actividades. No así pasa con el actor, este no tiene horario de comienzo y horario de cierre permanentemente, al igual que el periodista, está pensando en la nota, está mirando a su alrededor buscando crear. Esta falta de límite entre el adentro y el afuera hace que la mente del actor, del periodista esté permanentemente atenta, funcionando lo cual genera un desgaste muy grande. A esto se lo conoce como “stress por creatividad”.
Muchos de ellos caen en un nivel de competitividad muy fuerte. En este nivel se hace muy marcada la sensación de que el más fuerte es el que va a triunfar en el medio hace que aparezcan alianzas, coaliciones, traiciones, teniendo la sensación de que solo el más inteligente sobrevivirá a tal lucha.
El stress es el agotamiento es cuando muchos estímulos actúan en nosotros generando una respuesta de depresión o de cansancio. El agotamiento o el stress es normal, las cuerdas de un violín deben estar tirantes para dar sonido pero cuando esas cuerdas se estiran demasiado se rompen, así sucede cuando las presiones son demasiadas. La enfermedad de este siglo se llama Síndrome de Burnout que es la sensación de fracaso, de agotamiento y de desgaste por una sobrecarga, es un agotamiento total, emocional, físico y espiritual, se lo conoce como el síndrome del quemado o el síndrome del desgaste.
Hay distintos tipos de stress:
-El stress por relación: que sufren muchos profesores y gente que trabajo con gente.
-El stress de la prisa: que sufren los periodistas.
-El stress de las expectativas: que sufren trabajadores de alto riesgo y policías.
-El stress del aburrimiento: mecánicos y trabajos rutinarios.
-El stress por responsabilidad: profesionales y trabajadores.
-El stress por competitividad: empresarios y directivos.
-El stress de creatividad: escritores, artistas, actores e investigadores.
Muchos de ellos pasan por la fase del quemado: primero “entusiasmo”, todo nuevo, poderoso: segundo “estancamiento”, comienzan las críticas, las dudas, todo parece aburrido: tercero etapa de “frustración” donde los síntomas físicos aparecen clásicos del stress y por último: “quemado” no querer saber más nada, una etapa de depresión. En esa etapa padece la irritabilidad, todo molesta uno es más hipersensible, las voces suenan más fuertes y las reacciones a los estímulos son exageradas y desproporcionadas y allí aparecen los síntomas físicos no dormir, dolores de cabeza, indigestión, cansancio físico, depresión, ganas de llorar, aislamiento. La baja tolerancia o la impaciencia hace su entrada trayendo pensamientos negativos: “No lo logré”, “no sirvo de nad a”, “n adie me va a llamar”,entrando en una etapa de cansancio permanente y de aburrimiento llegando aún a la depresión.
Por lo dicho hasta aquí, tan brevemente, es que, la terapia sea un gran recurso para poder profundizar en el interior, liberar todo el potencial guardado y saber que cada trabajo nos ofrece sus estímulos y recompensas pero también sus presiones.
Marisa Brel
- Tags: Actualidad, Bernardo Stamateas
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